Los peligros de la conducción durante la noche y cómo podemos evitar peligrosos accidentes

Conducir es una actividad que puede ser de necesidad diaria ya sea, para llegar a nuestra emplea o realizar alguna obligación. Lo cierto es que puede resultar relajante o emocionante dependiendo del contexto de la situación y, en algunos casos, puede poner en peligro nuestras vidas si somos descuidados.

Se sabe que la mayor parte de accidentes viales ocurren durante el día, cuando encontramos vías congestionadas o personas que se encuentran en apuros por llegar a una reunión retrasada, pero el verdadero peligro se desarrolla durante la noche.

Según diversos estudios realizados por las autoridades de seguridad vial e institutos dedicados a la concientización para la prevención de accidentes colocan que más del 30% de los accidentes mortales relacionados a conductores ocurren durante la noche.

Otras cifras preocupantes destacan como el 72% de los sucesos donde se atropellan a peatones ocurren durante la noche y el 83% de atropellos de animales también ocurre durante estas horas.

¿A qué se debe esto?

Pese a que la conducción nocturna puede ser preferida por muchas personas debido a la ausencia de ruidos molestas, la disminución del tránsito vehicular y la calma que puede proveer conducir en la noche, esta decisión tiene muchos contras que pueden atentar contra nuestra vida entre los que se destaca:

  • Cansancio acumulado y somnolencia los cuales son producidos por toda la actividad que realizamos durante el día y que sobrecarga poco a poco a nuestro cuerpo acumulando cansancio.
  • Vías monótonas y la disminución del tránsito vehicular reducen la cantidad de atención y alerta que necesita mantener nuestro cuerpo
  • La disminución de la luz natural juega en contra para las personas que tienen dificultad de visión quienes, aun con la iluminación artificial tienden a estar expuestos a luces cegadoras de otros vehículos o a confundir objetos.

¿Qué podemos hacer para disminuir el riesgo?

Las mejores medidas de prevención para conducir de noche se reducen principalmente a una la cual es, evitar la conducción durante estas la mayor cantidad de veces posibles, pero en caso de que tengas alguna obligación laboral o académica puedes seguir los siguientes consejos:

  • Reducir la velocidad para ser capaz de reaccionar hacia cualquier peligro en nuestro campo de visión
  • Mantén una distancia de al menos 3 segundos con los demás conductores
  • Si tienes pensado realizar un trayecto durante la noche, evita realizar durante el día actividades que puedan fatigarse y si no tienes más opciones viaja acompañado de alguien que pueda auxiliarte

La seguridad empieza cuando nos concientizamos sobre el riesgo que podemos correr en distintas situaciones, tener en cuenta el peligro y saber cómo lidiar con un accidente