Comprar el material escolar sin la presencia de nuestros hijos

Antes de tener hijos en edad escolar me llamaba mucho la atención que hubiera gente que fuera a comprar el material escolar de sus hijos solos, me refiero a que me encontraba con madres en una papelería y hablando me decían que iban a comprar todo lo relacionado con la lista de sus hijos, pero sin ellos. Yo recuerdo que de pequeña siempre acompañaba a mi madre a comprar lo que yo necesitaba, me encantaba ir a la papelería en esa época del año en la que rebosaba todo lo que tenía que ver con la vuelta al cole, el olor era característico y yo desde luego no me lo quería perder. El olor a libros nuevos es algo que tengo grabado en la mente y que jamás podré olvidar, ayudar a mi madre a forrar los libros esas páginas suaves que te invitaban a leerlas una y otra vez, una práctica que hacíamos muchos niños y que con el tiempo por desgracia se ha ido perdiendo.

Cuando ya he tenido hijos en edad escolar he entendido porque esas madres iban solas a comprar, ya que lo he vivido yo en primera persona, y es que en tiempos de crisis es una idea de locos ir con niños a comprar un material que se vende en diversas formas y colores, lejos de ser prácticos les llama la atención por ejemplo un sacapuntas pero no porque les sirva para hacer punta a sus lapiceros sino por lo estético, es decir, ellos no miran si les va a valer o no, sino lo bonito que pueda llegar a ser. Es por eso que yo hace tiempo que dejé de comprar en papelerías físicas y me pase de lleno a la online a una como https://www.mercamaterial.es/ en la que puedo comprar en cualquier momento, incluso con mis hijos delante viendo la tele, con mi propio teléfono móvil puedo hacer el pedido en cuestión de minutos, tampoco me interesa que conozcan una página así ya que la variedad aquí es mucho mayor y serían interminables las compras, al final de cosas que no suelen utilizar, por ello prefiero hacerlo yo sola.

Ser prácticos a día de hoy se convierte en una gran virtud ya que es justo lo que nos hace pensar en lo que vamos a necesitar y en lo que no y de esa manera ahorrar de una manera que se nota, comprar con cabeza nos lleva sin duda por el buen camino.