El buen gusto por la papelería

Aunque a muchos les parezca una tontería el gusto por la papelería crece a pasos agigantados para algunos. El placer de tocar un libro u oler sus hojas nuevas es un placer que muchos no quieren dejan pasar, el tan solo hecho de estar en un sitio así les embriaga. Son muchas las personas que no necesitan comprar material porque lo vayan a utilizar sino por el mero hecho de coleccionarlo, hay quienes pueden llegar a tener una habitación llena de artículos de todas clases relacionados con la papelería y ser la mar de felices. Puede que haya quien piense que se trata de una enfermedad y no es así, podemos compararlos como quienes coleccionan chapas antiguas, o muñecas de porcelana, el problema real llega cuando no saben donde se encuentra el término medio y compran de manera compulsiva sin control, quien visita esta tienda de material escolar y no puede reprimirse las ganas de comprar algo que ya tiene y además repetido, sin duda en estos términos podemos decir a ciencia cierta que ya se trata de una enfermedad, porque una cosa es que guste mucho la papelería y otra que se compre de una manera desmedida.

Hubo un tiempo en el que compartí piso con una persona así, tuve que marcharme porque era agotador, estaba todo el rato pasando las hojas de un libro y oliéndolas, cuando se cansaba se sentaba en una silla y colocaba lapiceros de una forma muy ordenada con sus sacapuntas y bolígrafos correspondientes, a los cuadernos les pasaba la mano una y otra vez pero siempre por la misma cara nuca pasaba la hoja, era como que si lo hacía ese cuaderno ya no serviría para nada. Una obsesión como puede ser otra cualquiera solo que relacionado con el material escolar incluso con el material de oficina, porque hay incluso quien monta en su casa una oficina sin necesitarla solo por el mero hecho de tener todo lo que se tiene en una oficina y disfrutar tocándolo y mirándolo todo el rato. En cualquier caso si cualquiera de nosotros intentamos ponernos en su lugar nos daremos cuenta enseguida que se trata de un material que gusta sin quererlo, y que lo nuevo llama mucho la atención aunque no sea de la mano de un material como este, sino que de cualquier otro producto, ya que también nos hace sentirnos atraídos.

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